Un reciente estudio de la Fundación BBVA revela que tres de cada cuatro españoles repudian el maltrato animal en espectáculos y moda mientras persiste la tolerancia hacia su uso en alimentación e investigación. AnimaNaturalis analiza cómo convertir esta empatía creciente en acciones concretas y qué barreras ideológicas frenan el cambio.
El estudio Percepciones de la naturaleza y los animales(2025) revela un rechazo categórico hacia prácticas que someten a los animales por entretenimiento o parte de la cultura:
- 84% condena los circos con animales.
- 80% rechaza la caza deportiva.
- 77% exige el fin de las corridas de toros.
- 90% repudia la confección de abrigos de piel.
Estas cifras contrastan con la permisividad hacia otros usos: el 73% acepta la experimentación médica y el 37% avala el consumo de carne. La división es ideológica: quienes se identifican con la derecha (PP y Vox) muestran una aceptación 3 veces mayor hacia la tauromaquia y la caza que los simpatizantes de izquierdas. "No es casualidad: quienes ven la naturaleza como un recurso justifican su explotación", señala Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España.
El informe detalla que el 45% de la población percibe un "alto nivel de cercanía" con los animales, un sentimiento que se intensifica entre mujeres (+12% respecto a hombres), jóvenes de 18 a 34 años (+18% frente a mayores de 65) y personas con estudios universitarios (+22% versus quienes solo tienen educación básica). Quienes conviven con mascotas muestran un 30% más de rechazo hacia los espectáculos con animales.
La tauromaquia, declarada Patrimonio Cultural en 2013, vive su horas más bajas. En 2008, su aceptación media era de 2.7/10; en 2025, cayó a 1.8/10. "Es una victoria del activismo, pero queda lo más difícil: derogar leyes que blindan la tortura", afirma Gascón. El 17 de febrero de 2025, la plataforma No es mi Cultura entregó 715.606 firmas para eliminar su estatus protegido, un hito que refleja el pulso entre legislación y conciencia social.
La caza deportiva, con un 80% de rechazo, también muestra fisuras generacionales: el 92% de los jóvenes entre 18 y 24 años la consideran innecesaria, frente al 68% de mayores de 65. "No es deporte: es violencia disfrazada de tradición", recalca Gascón. Los datos son contundentes: el 74% de los españoles niega que los humanos tengamos derecho a dominar a los animales, una postura que se ha consolidado desde 2008, cuando solo el 53% compartía esta visión.
En el caso de los circos, la evolución es aún más drástica. Hace 17 años, la aceptación media era de 4/10; hoy es de 1.4/10. "El público ya no tolera ver a tigres drogados o elefantes encadenados", analiza Gascón. El informe subraya que el repudio a estos espectáculos es transversal, pero se radicaliza entre quienes tienen una visión no materialista de la naturaleza (89% frente al 67% de los materialistas).
Alternativas y coherencia
El camino para erradicar el sufrimiento exige políticas audaces y cambios sistémicos. El estudio señala que el 66% de los españoles cree posible compatibilizar el crecimiento económico con la protección ambiental, un paradigma que debería extenderse al trato ético hacia los animales. Ejemplos inspiradores existen: Holanda prohibió los circos con animales en 2015, e Italia dejó de financiar la tauromaquia en 2022.
En España, la Ley de Protección de Derechos y Bienestar Animal (2023) fue un avance, pero excluye a los toros y animales de granja. "Es incoherente: no puede haber derechos a medias", critica Gascón. Las alternativas son viables:
- Carne cultivada: Reduce un 90% las emisiones de CO₂ respecto a la ganadería tradicional (según Science Advances, 2024).
- Modelos 3D y órganos en chip: Reemplazan la experimentación animal con precisión del 97% en pruebas farmacéuticas (Nature, 2024).
- Fibras vegetales y sintéticas: Empresas como Piñatex (hecho de piña) o Mirum (cuero vegano) ya usan el 84% de los españoles que rechazan la piel animal.
"La tecnología nos permite ser éticos sin renunciar al progreso", insiste Gascón. "Pero falta voluntad política: mientras se inviertan más 120 millones de euros anuales en subvenciones taurinas, seguiremos premiando la crueldad".
De la indignación a la incidencia
El informe de la Fundación BBVA no solo diagnostica el problema: ofrece un mapa para la acción. AnimaNaturalis propone:
- Presionar para ampliar la Ley de Bienestar Animal: Incluir la prohibición de corridas, circos y granjas peleteras.
- Boicotear productos y espectáculos cruentos: El 84% que rechaza los abrigos de piel tiene poder para hundir esta industria.
- Exigir transparencia en investigación: Solo el 19% conoce si su crema favorita se testa en animales. Etiquetas claras pueden cambiar esto.
Gascón lo resume con urgencia: "Cada firma, cada euro, cada conversación cuenta. Hoy sabemos que el 94% de los españoles reconoce el dolor animal: es hora de que las leyes reflejen esta verdad".
Mientras el 86% afirma que los animales tienen vínculos familiares similares a los humanos, España sigue permitiendo que se separen a los terneros de sus madres a las horas de nacer. El estudio evidencia una sociedad en transición, donde la empatía choca con hábitos arraigados. El reto ahora es claro: convertir la compasión en coherencia. Únete a AnimaNaturalis para hacer de ese desafío una realidad.