La multitud afuera del Congreso de Michoacán opacó por momentos el debate legislativo. Aficionados taurinos, con banderas rojas y gritos de "¡La tradición no es crimen!", chocaron con activistas que exhibían fotografías de toros desplomándose en arenas ensangrentadas. La escena, capturada por medios locales el mediodía del 2 de abril de 2025, encapsuló un conflicto centenario: Michoacán, cuna de ganaderías taurinas, decidía si seguir permitiendo que el sufrimiento animal fuera espectáculo.
El decreto que puso punto final al sufrimiento de los toros en los ruedos del Estado de Michoacán se aprobó por 19 votos a favor, 9 en contra y 8 abstenciones.
La iniciativa presentada por la diputada Giulianna Bugarini (Morena) modificó los artículos 67 y 68 de la Ley de Derechos, Bienestar y Protección de los Animales, eliminando excepciones para corridas de toros, encierros y novilladas. Según datos del INEGI (2023), en México existen 24,8 millones de bovinos, pero solo 5,5% de los toros de lidia se destinan a plazas. "No es una industria, es un hobby sangriento financiado por élites", denunció Arturo Berlanga, director de AnimaNaturalis en México.
Durante el debate se destacó que el maltrato animal en espectáculos públicos o privados genera un impacto negativo en los valores sociales, especialmente al normalizar la violencia entre las nuevas generaciones. Reconocer a los animales como seres sintientes, capaces de experimentar dolor y bienestar, obliga a replantear nuestras tradiciones, adaptándolas a una sociedad que promueve el respeto, la empatía y la protección integral de la vida.
A pesar de que los diputados Víctor Manuel Hernández (PAN) y Baltazar Gaona (PT) solicitaron suspender el debate, por considera el tema polémico y conflictivo, la votación continuó con normalidad, a pesar de que 12 diputados apoyaron la moción de evitar votar, pero 17 estuvieron en contra (y 6 abstenciones). El diputado Gaona también incluyó la duda de que el artículo 68 deja abierta la posibilidad de prohibir otros espectáculos, como charreadas y carreras de caballos, pero los autores del texto explicaron este punto legal durante el debate.
La exposición de motivos de la ley desarticula tres argumentos taurinos:
- El mito económico: Según el Censo Agropecuario (2022), solo 6.516 toros (5.5% del total) se venden para espectáculos anuales en México. En Michoacán, se realizaban 3 corridas al año, con ingresos menores a $500.000 MXN. "Alegan pérdidas millonarias, pero sus propios datos revelan que es una actividad marginal sostenida por subsidios privados", enfatizó Berlanga.
- El mito cultural: La iniciativa cita a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): "La cultura no es admirable por ser tradicional, sino cuando respeta la vida". Añade que la UNESCO rechazó en 2020 declarar la tauromaquia Patrimonio Inmaterial. "Es una herencia colonial, no parte de nuestra identidad indígena", sostuvo Aída Sifuentes de México Sin Toreo.
- El mito ecológico: La supuesta "extinción del toro de lidia" se rebate con datos científicos: estos animales son una raza artificial (Bos taurus) creada para sufrimiento. "No contribuyen a la biodiversidad. Su preservación ética es posible en santuarios", explicó Berlanga.
La evidencia científica fue contundente. La Declaración de Cambridge (2012) y la Declaración de Nueva York (2024) confirmaron que toros y aves son seres sintientes. Un estudio de la UNAM (2017) documentó que, durante las corridas, los toros sufren acidosis metabólica, hipercalcemia y muerte por asfixia, violando la NOM-033-SAG/ZOO-2014 sobre sacrificio humanitario.
¿Qué incluye la nueva ley?
La iniciativa introduce dos cambios clave:
- Artículo 67: Prohíbe incitar a los animales a pelear y convertir estas confrontaciones en espectáculos, tanto públicos como privados. Sin embargo, se siguen permitiendo actividades como la charrería, jaripeos y peleas de gallos, siempre que se rijan por los reglamentos vigentes.
- Artículo 68: Establece una prohibición estricta contra cualquier espectáculo o evento cuyo principal fin sea el entretenimiento a costa del derramamiento de sangre, el sufrimiento físico o la muerte de los animales. Esto incluye peleas de cualquier especie, corridas de toros, novilladas, encierros y otros eventos similares. Las infracciones se sancionarán con multas basadas en mil UMA, clausura temporal o definitiva de los recintos, y la inhabilitación de permisos y licencias para los responsables, incrementándose las penas en caso de reincidencia.
"No buscamos borrar tradiciones, sino transformarlas. La cultura debe evolucionar sin sangre", afirmó Bugarini durante la sesión. El modelo a seguir es Guerrero, donde la prohibición de 2021 permitió reorientar $3,5 millones MXN anuales hacia festivales culturales no violentos.
El contexto histórico respaldó la prohibición. En 1867, Benito Juárez vetó las corridas en la Ley de Dotación del Fondo Municipal, escribiendo que "se debe abolir de la nación mexicana todo espectáculo o las corridas de toros que denigren al animal o a cualquier ser vivo y así evitar que el gozo por el sufrimiento de los seres vivos siga siendo un espectáculo degradante para los seres humanos que no han podido superar con esas conductas sus atavismos ancestrales". En 1916, Venustiano Carranza las prohibió en el Distrito Federal, y durante el porfiriato, se restringieron en Zacatecas y Veracruz. "México lleva siglos intentando descolonizar su entretenimiento", señaló Rosa María de la Torre, del GIDA, durante su intervención.
Sin embargo, la resistencia persiste. Jacobo Hernández, matador de toros, amenazó con "endurecer protestas" y presentar amparos. "Sabemos que intentarán revivir la tauromaquia, pero la ciencia y la ética están de nuestro lado", respondió Berlanga.
La victoria en Michoacán es un precedente, pero 25 estados aún permiten tortura animal como espectáculo. Para replicar el éxito, AnimaNaturalis necesita apoyo urgente. Considera hacer un donativo a la organización y conviértete en parte de esta alianza por los animales para financiar el trabajo de presión jurídica, cabildeo político y amparos presentados por nuestros abogados.
"Hoy, Michoacán honra a Juárez y Carranza al elegir ética sobre crueldad. Esta ley no es el final, sino el inicio de un México donde ningún animal sangra por aplausos", concluyó Arturo Berlanga. El camino es largo, pero imparable... y contigo a nuestro lado, sabemos que lo conseguiremos.